California: incendios dejan 71 muertos y más de 1000 desaparecidos

De acuerdo con el último recuento, el ‘Camp Fire’, como ha sido bautizada la conflagración que ha devastado el norte del estado de California, ha causado por lo menos 71 muertos, mientras que más de 1.000 personas permanecen desaparecidas. Según las autoridades, el fuego ha arrasado más de 59.900 hectáreas.

EFE

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, visitó este sábado las zonas afectadas, y mostró un tono conciliador frente a las palabras agresivas que hace una semana dedicó a las autoridades de este estado por una supuesta “mala gestión forestal”.

“Nadie pensó que esto podía pasar. Tenemos que llevar a cabo trabajos de mantenimiento. Trabajaremos con grupos medioambientales. Todo el mundo ha visto la luz. Creo que avanzamos todos en el mismo sentido”, indicó el Presidente en declaraciones a los medios.

Según los registros, las llamas han destruido más de 12.000 edificios, en su mayoría en la población de Paradise, donde vivían cerca de 26.000 personas.

Nadie pensó que esto podía pasar. Tenemos que llevar a cabo trabajos de mantenimiento. Trabajaremos con grupos medioambientales

En una rueda de prensa, el sheriff del condado de Butte, Kory Honea, actualizó la lista de desaparecidos, que se disparó de los 631 de ayer a 1.011, aunque el alguacil recordó que se trata de una “lista dinámica que fluctuará cada día” a causa de lo caótico de la situación, ya que puede que haya individuos que hayan sido contados dos veces o que estén a salvo pero no se les haya podido contactar.

Además del incremento en el número de desaparecidos, los servicios de emergencias recuperaron los cadáveres de ocho personas, lo que asciende la cifra de muertos en el “Camp Fire”, el más mortífero de la historia del estado, a 71. Los otros tres fallecidos se produjeron en el “Woolsey Fire”, que quema también desde hace más de una semana en el sur del estado, cerca de Los Ángeles.

Los equipos de bomberos han logrado contener la catástrofe en un 55 %, según reportaron. Pese a los avances, las autoridades alertaron de que se espera que a lo largo del fin de semana soplen fuertes rachas de viento seco, lo que dificultaría las tareas de extinción, como ya sucedió a principios de la semana.

Unas 40.000 personas permanecen evacuadas, mientras que el humo de la conflagración se desplaza cientos de kilómetros y mantiene zonas muy pobladas, como Sacramento o la bahía de San Francisco, bajo alerta máxima por la mala calidad del aire.

En toda esta área, en la que residen unos diez millones de personas, se han cancelado la mayoría de actividades que estaban previstas al aire libre.

Tras visitar la parte afectada por el Camp Fire, Trump se trasladó al sur de California para recorrer el terreno quemado por otro gran incendio, el Woolsey Fire, cerca de Los Ángeles. Este fuego, que se declaró el pasado 8 de noviembre, prácticamente en el mismo momento que el del norte, ha quemado 836 casas y otros edificios en las localidades de Malibú y Thousand Oaks, además de haber arrasado 39.800 hectáreas.

EFE