Santiago Uzcátegui Pinto, el supuesto sobrino de Maduro que “guisa” con los CLAP

Una de las empresas que utilizó el presidente venozolano Nicolás Maduro para exportar siete millones de despensas mexicanas y venderlas a los pobres hasta 112% más caras se registró en México desde el pasado 21 de marzo como Group Grand Limited Sociedad Anónima, pero omitió su domicilio fiscal.

EXCELSIOR DE MEXICO

Aunque la Ley General de Asociaciones Mercantiles especifica la existencia de un domicilio como uno de los requisitos básicos para la constitución de una asociación, con el objetivo de que la empresa registrada pueda hacer frente a cualquier tipo de demanda o requerimiento fiscal, Group Grand Limited no citó alguno para poder ubicarla, lo que comúnmente ocurre con las empresas fantasma, explicaron abogados.

Hace pocos días Luisa Ortega Díaz, la fiscal general de Venezuela, destituida por su gobierno y perseguida por el chavismo, acusó a la fantasmal empresa de pertenecer a Nicolás Maduro.

Empresarios venezolanos llegaron a operar a suelo azteca desde enero, porque era el único lugar de América Latina que tenía la infraestructura para armar diario las 25 mil cajas de despensas necesarias para echar a andar el programa de los Comités Locales de Abastecimiento y Producción (CLAP), luego de haber recorrido sin éxito Panamá, República Dominicana y Colombia.

Como los proveedores de alimentos mexicanos acostumbran a surtir toneladas de despensas a los tres niveles de gobierno, armar las 25 mil cajas diarias que los venezolanos solicitaban para completar su pedido millonario no representaría mayor problema”, aseguró un proveedor mexicano.

La única condición que los proveedores impusieron a los venezolanos antes de sellar cualquier trato era que el pago fuera por adelantado.

A principios de 2016 el presidente Maduro presentó su programa estrella conocido como los CLAP. Plan con el que apostó comercializar 11 productos básicos que tanto escasean en los supermercados venezolanos: leche en polvo, lentejas, harina de maíz, arroz, frijol negro, aceite vegetal, azúcar, pasta, mayonesa, salsa de tomate y atún en lata.

La crisis alimentaria que enfrenta Venezuela es tan grave que podría detonar un estallido social han advertido activistas en ese país, y las cajas CLAP, de acuerdo con Nicolás Maduro, representaban la gran estrategia para superar y vencer la guerra económica de acaparamiento y boicot en la distribución de alimentos.

Group Grand Limited, originalmente registrada en Hong Kong, fue una de las elegidas por el gobierno venezolano para negociar la exportación de más de siete millones despensas mexicanas que llegaron a Venezuela en los últimos siete meses, según reportes de Bolivariana de Puertos.

MAYOR COMPRADOR

En lo que va del año Venezuela logró posicionarse como el mayor comprador de víveres mexicanos de todo el mundo.

Al inicio de la logística en México Group Grand Limited operó con su dirección de Hong Kong, Room C, 25/F Cheuk Nang Plaza, 250 Hennessy Road, Wan Chai, que todavía aparece en su página oficial de internet y en las facturas emitidas desde enero, para respaldar la exportación de miles de kilos de alimentos.

Los envíos de víveres que Group Grand Limited coordinó desde Veracruz hacia el puerto venezolano de La Guaira se facturaron al estado de la frontera colombo-venezolana Táchira (Comercializadora de Bienes y Servicios del Estado Táchira Cobiserta).

En cada uno de los envases y empaques de los alimentos exportados durante 2017 se leía “Hecho en México” y hasta en alguno de los productos, como en la leche en polvo, quedaba asentado en la etiqueta que era elaborado exclusivamente para los CLAP.

Primero, en octubre del año pasado, el gobierno de Maduro autorizó al gobernador del Táchira, José Gregorio Vielma Mora, un militar ligado a Hugo Chávez desde que comandó el golpe de Estado aquel 4 de febrero de 1992, un presupuesto de 340 millones de dólares para importar diez millones de cajas CLAP. Luego, con la empresa Postar Intertrade Limited, perteneciente al empresario venezolano y hombre cercano a las autoridades, Samark López Bello, cerró un contrato por casi 120 millones de dólares para colocar en puertos venezolanos otras tres millones de despensas.

La gobernación de Táchira contactó a Group Grand Limited para coordinar la importación de las diez millones de despensas solicitadas por el gobierno de Maduro. Y prácticamente se ha quedado sola en este negocio, luego de que López Bello fuera acusado en febrero pasado por el Departamento del Tesoro estadunidense de ser el testaferro del vicepresidente de la República, Tareck El Aissami. Las sanciones asociadas a esa acusación, precisamente, lo apartaron rápidamente del negocio.

Los números de Group Grand Limited hacen palidecer a los de Samark López Bello, quien con su empresa sólo pudo comprar a México alrededor de 1 millón de cajas en dos embarques, uno en febrero y otro en abril.

Uno de los distribuidores mexicanos que Group Grand Limited contactó, por ser de los pocos en el mercado que tenían la capacidad para despachar hasta 25 mil despensas diarias, fue El Sardinero.

Cada vez que los venezolanos vienen a México solicitan una cotización por el mismo número de cajas y ofrecen el mismo plazo. Te dan 90 días para surtir dos millones de despensas. Una vez que concluye esa operación se vuelve a negociar otro contrato”, detalló el proveedor mexicano.

Uno de los venezolanos que se presentaban para negociar era alguien llamado Santiago, que aseguraba ser el “sobrino de Maduro”, comentó un empresario mexicano. Coincidentemente, en los papeles de registro de Group Grand Limited aparece como administrador de la empresa un ciudadano venezolano llamado Santiago Uzcátegui Pinto.

De acuerdo con diversas tarjetas de embarque, El Sardinero ha exportado al menos la mitad de las siete millones de despensas que se han enviado a Venezuela del 22 de febrero al 23 de agosto.

El pasado 16 de junio, una fuente de El Sardinero confirmó que a sus instalaciones, en Cuautitlán Izcalli, Estado de México, sobre la autopista  a Querétaro, llegaban a granel los 11 productos de las cajas CLAP y el personal se encargaba de armar cada despensa con las especificaciones que solicitaban los compradores venezolanos.

Cuando El Sardinero completaba la logística del armado de 20 tarimas de madera, mejor conocidas como pallet cada uno con 54 despensas emplayadas, se acomodaban en un contenedor.

La mercancía ya colocada en los contenedores (20 tarimas por cada uno) recorría 28 kilómetros vía terrestre de las instalaciones de El Sardinero hacia la Terminal Intermodal de ferrocarril Pantaco, en la delegación Azcapotzalco de la Ciudad de México.

Luego, en Pantaco, la misión era cargar un ferrocarril con 300 contenedores (390 mil despensas) para recorrer los 425 kilómetros que existen entre dicha terminal de Ciudad de México y el Puerto de Veracruz, donde serían recibidos por la naviera Hapag-Lloyd.

En el Puerto de Veracruz, luego de pasar los trámites aduanales, ya sea que el buque Viking Merlin o el buque CNP Paita estaban disponibles para recibir entre 600 y 400 contenedores cargados con las despensas CLAP y transportarlos sobre el Golfo de México, el Mar Caribe, hasta las costas de Venezuela. Esta travesía de tres mil 500 kilómetros era de al menos cinco días.

CONTENEDORES

Para el 21 de marzo, cuando Group Grand Limited se registró como Sociedad Anónima en la Notaría 246, ubicada en Goldsmith 116 en la exclusiva colonia Polanco de la Ciudad de México, El Sardinero ya había enviado cientos de contenedores a Venezuela.

Sólo que en esta Sociedad Anónima, el notario público Guillermo Oliver Bucio pasó por alto un requisito básico para esta constitución: el domicilio.

En la primera hoja de las tres que incluyen esta sociedad del Registro Público de Comercio, en el espacio dedicado al domicilio, sólo se lee: “Ciudad de México”; Municipio: “No definido/No consta”.

Sin embargo, la Secretaría de Economía y la Secretaría de Relaciones Exteriores autorizaron el 13 de marzo de 2017 el permiso para la constitución de Group Grand Limited.

Entre los 13 objetivos comerciales que esta empresa determinó en dicha sociedad fueron la importación y exportación de todo tipo de mercancías incluyendo alimentos, y obtener y otorgar toda clase de préstamos o créditos relacionados con sus actividades.

El capital de la compañía son 100 mil pesos mexicanos, de los cuales 99% pertenece a Group Grand Limited de Hong Kong y  1% restante a Santiago Uzcátegui Pinto, un joven de 33 años nacido en Madrid, de nacionalidad venezolana, residenciado en Barquisimeto, estado Lara, en el occidente de Venezuela, y con compañías propias en el área de alimentos y la construcción.

Dos meses después de registrada, Uzcátegui Pinto otorgó el control de la empresa mediante poderes a Andrés Eduardo León Rodríguez y Emmanuel Enrique Rubio González, quien sería hijo de Álvaro Pulido Vargas, el otro empresario colombiano referido por la exfiscal Ortega Díaz.

La razón por la que no coinciden los apellidos es que la verdadera identidad de Álvaro Pulido Vargas sería la de Germán Rubio, nombre que decidió cambiar tras estar ligado a una investigación por narcotráfico, como ha revelado el periodista Gerardo Reyes.

El último embarque registrado por Bolivariana de Puertos en Veracruz fue apenas del pasado 23 de agosto. Ese envío llevaba 312 mil 120 despensas.

Lo que hace suponer este negocio millonario entre empresarios venezolanos y mexicanos, continuará siempre y cuando se mantenga el flujo de dólares y los pagos se realicen por adelantando.

Para ver el original visite: https://www.excelsior.com.mx/nacional/2017/09/04/1185843

UN MEGA GUISO DE 5 MIL MILLONES DE DOLARES

El diputado Freddy Superlano, presidente de la Comisión de Contraloría de la Asamblea Nacional, dio a conocer nuevos avances que ha realizado su equipo en lo que respecta a las responsabilidades para la adquisición de los productos contenidos en las cajas de los Comités Locales de Abastecimiento y Producción -Clap- que vende el Gobierno bolivariano.

Superlano, en rueda de prensa, acusó a Nicolás Maduro y a Cilia Flores de ser los principales involucrados en el entramado de corrupción, además de una persona muy ligada a la familia del expresidente Hugo Chávez Frías, e insistió en que “al menos 5.000 millones de doláres, entre 2016 y 2017, es el monto de las negociaciones con los alimentos para las cajas Clap”,

A continuación las empresas y empresarios vinculados al entramado de corrupción con los CLAP publicado en lapatilla.com

 

Diputado Freddy Superlano r… by on Scribd