Motta Domínguez explicó el apagón de 20 horas: un plan terrorista (Si Luis)

El ministro de Energía Eléctrica, Luis Motta Domínguez, explicó la tarde de este viernes 23 de febrero la avería que provocó un apagón en varios estados del país la tarde y noche de este jueves. La falla afectó al Zulia en su totalidad.

“El día de ayer (jueves) a las 16.51 horas, explotó un condensador en la face C, en la subestación Yaracuy 765 ubicada en Yaritagua, estado Yaracuy. Lo que trajo como consecuencia la interrupción del servicio en 8 estados del país”, explicó Motta en su cuenta en Instagram @lmottad.

“Al intentar hacer la maniobra para restablecer el servicio por otros circuitos, se detectó que el sistema de protecciones había sido manipulado, así como los interruptores. Igualmente, la antena repetidora de MOVILNET, que brinda el servicio de comunicaciones a esta estación y se encuentra en las cercanías, había sido vandalizada”, agregó en el mensaje publicado en la red social.

“Después de 17 horas continuas de arduo trabajo se pudo restablecer el servicio, siendo Táchira el último estado recuperado. Es muy importante hacer notar que en la madrugada de hoy (viernes), antes de restablecer el servicio en el estado Zulia, fueron incendiadas con premeditación y como parte del plan terrorista para desestabilizar la paz y los próximos sufragios, dos (2) subestaciones en la región zuliana, subestación Cabimas y subestación Los Robles”, explicó el ministro.

Y agregó: “Ayer mismo, antes de que sucediese el evento, una persona declaraba por un canal privado de TV y profetizaba el “apagón” que sucedió… ¿Casualidad? No lo creo camaradas”.

 

Un apagón afectó este jueves a amplias zonas del oeste de Venezuela.  “Todo colapsó. No están funcionando ni los semáforos y la ciudad era una locura cuando regresaba a mi casa”, relató a la AFP Berta de Ordaz, una jubilada de 73 años que vive en Maracaibo, capital del petrolero estado Zulia, el más poblado del país con unos 3,7 millones de habitantes.

El corte de luz, que se prolongó por más de 13 horas, golpeó al menos a nueve estados, según reportes de medios de comunicación locales. El servicio estuvo normal en Caracas.

“Me quedé en la fila de la panadería sin poder comprar nada, porque no servía el punto”, se quejó también desde Maracaibo Luisa García, refiriéndose al datáfono, pues la escasez de dinero en efectivo y la pérdida de valor de los billetes por la hiperinflación (proyectada en 13.000% este año por el FMI) hace prácticamente obligatorio su uso para cualquier compra.

Los apagones son habituales en varias regiones de Venezuela. El gobierno los atribuye a “sabotajes” de sus adversarios para crear descontento popular, mientras que la oposición los vincula con el deterioro de la infraestructura por falta de inversión, impericia y corrupción.

“Esto es a cada rato”, lamentó Berta, sorprendida por la falla cuando estaba siendo atendida en una consulta odontológica por necesitar una prótesis dental. Su cita fue pospuesta para la próxima semana.

Según Motta Domínguez, 46 personas murieron el año pasado en accidentes vinculados con supuestos actos de sabotaje.