Lo que faltaba: ¿Una base militar de Rusia en Venezuela?

Nicolás Maduro ha solicitado a Rusia que analice la posibilidad de instalar una base militar en territorio venezolano. Un vocero cercano al gobierno de Maduro suministró la información bajo condición de anonimato. La idea, según dijo, es utilizar el apoyo de Rusia para contrarrestar los planes de invasión que, supuestamente, tiene el gobierno de Donald Trump. La idea de una base militar rusa en Venezuela se viene manejando desde los tiempos en que Hugo Chávez era presidente de la República. El proyecto había sido desechado, pero Maduro quiere reactivarlo.

El dictador venezolano ha pedido ayuda a Rusia, China y Cuba para hacer frente a la amenaza de una invasión norteamericana. La información sobre la supuesta base rusa ya está en manos del gobierno de Estados Unidos, Hace algunas semanas atrás, el senador Marco Rubio declaró sobre los planes de Maduro de instalar una base militar rusa en el país y señaló que tal cosa sería totalmente inaceptable para Estados Unidos, y una razón más para derrocar al dictador.

Rusia es actualmente el principal proveedor de armas de Venezuela. Los gobiernos de Chávez y Maduro han invertido cerca de 20 mil millones de dólares en armamento. Los rusos construyen actualmente una fábrica de fusiles en Maracay, estado Aragua. También construirán un centro de entrenamiento de helicópteros de guerra en Guárico. Hay decenas de militares venezolanos estudiando y entrenándose en Moscú.

La agencia de noticias rusa SputnikNews analizó el tema de la supuesta base militar rusa en Venezuela. Aquí está el texto:

¿BASE MILITAR RUSA EN VENEZUELA?

La cuestión del emplazamiento de una base militar rusa en Venezuela es un asunto bastante controvertido porque actualmente Moscú tiene dos problemas pendientes: el problema ucraniano y la guerra civil en Siria, explicó en su comentario a Sputnik el vicedirector del Instituto de América Latina de la Academia de Ciencia de Rusia, Borís Martínov.

“Es poco probable que Estados Unidos lance una intervención a gran escala contra Venezuela. Sin embargo, si esto pasara, esto podría provocar un verdadero incendio en América del Sur y sería muy difícil apagarlo”, planteó.

En particular, esto provocaría graves problemas en sus vecinos, entre ellos, Colombia, que se encuentra actualmente en un proceso de pacificación después de años de una cruenta guerra intestina.

Una invasión podría hacer que todo este trabajo haya sido para nada. Si Estados Unidos osa lanzar esta operación, cometería un error enorme, destacó el experto ruso.

Por el otro lado, si Rusia y Venezuela acordaran el emplazamiento de una base militar en el territorio del país caribeño, esto provocaría un fuerte repudio por parte de Estados Unidos, dijo Martínov.

“Washington acusaría a Moscú de injerir en los asuntos ajenos, si bien el mismísimo Estados Unidos se entromete en los asuntos de otros países constantemente. Sería un escenario de fuertes tensiones”, agregó.

Si el suelo venezolano se convirtiera en una zona de combate, el conflicto no tendría un rápido desenlace.

De todas maneras, cualquier ayuda de Rusia a Venezuela no podría considerarse como una intervención, ya que el Gobierno de Nicolás Maduro es el Gobierno legítimo del país.

Al mismo tiempo, hoy es difícil prever cómo se desarrollaría la situación en este caso. También hay que entender que el despliegue de la base rusa sería ventajoso sobre todo para Venezuela y no para Rusia, manifestó.

El peor de los escenarios

Si excluimos la posibilidad del despliegue de una base militar rusa, Venezuela tendría varias opciones para resistir a una posible invasión. En el peor de los casos, vaticinó el experto ruso, Caracas recurriría a la movilización total de la población y a una guerra de guerrillas. También podría tratar de apelar ante la ONU para atraer la atención mundial.

Rusia podría ayudar al Gobierno de Maduro de manera política. Moscú podría plantear la cuestión en el Consejo de Seguridad y vetar cualquier decisión que sea dirigida en contra de la soberanía de Venezuela.

Pero en este caso es importante entender que Estados Unidos puede sortear las decisiones del Consejo, argumentó Martínov.

“Nadie estaría interesado en que el conflicto tenga un carácter prolongado, ni siquiera Estados Unidos, que siempre apuesta por una guerra rápida. Pero una invasión estadounidense no sería un simple paseo, por eso es poco probable que tome el riesgo de iniciarla”, declaró.

“Es difícil predecir qué pasará en Venezuela en los próximos años, porque incluso el pronóstico de tiempo es más preciso. Puede pasar cualquier cosa”, añadió.

Rusia por ahora sigue con los suministros de armas a Venezuela, que no se puede equiparar con la creación de una base militar real.

De este modo, Rusia simplemente cumple con sus contratos. Sin embargo, esto de alguna forma puede contribuir a prevenir cualquier agresión contra la tierra venezolana, aseguró el entrevistado

“El Ejército venezolano es una fuerza capaz y fuerte y goza de buen equipamiento en comparación con sus vecinos. Como dijo alguna vez el presidente Vladímir Putin: el Ejército no solo es metal, sino sobre todo las personas que aptas para usarlo”, cerró.

Tomado de SputnikNews