Gobierno se niega a informar sobre masacre en San Juan de las Galdonas

Cumaná.- Entre el martes 25 y miércoles 26 de septiembre, habitantes de las parroquias San Juan de Unare y San Juan de las Galdonas, en el municipio Arismendi del estado Sucre, vivieron horas de tensión cuando dos grupos de hombres residentes en las dos zonas se enfrentaron por mantener el control del tráfico de droga por el Mar Caribe.

El gobierno no ha emitido ningún comunicado oficial. Hay hermetismo. Complicidad. El cartel de los soles, que se lucra de la droga que circula en el estado Sucre, ha movido sus tentáculos para que no salga nada a la luz pública.

Un testigo informó a El Pitazo que como en una película vaquera fueron cayendo integrantes de las bandas que operan en la zona, al protagonizar la masacre que se escenificó entre los dos pueblos.

De acuerdo con la información recogida, la situación se generó luego de que la banda de San Juan de Unare le tumbara un cargamento de droga a la de San Juan de las Galdonas.

San Juan de Unare y San Juan de las Galdonas se han convertido sitio de resguardo de pranes que se encontraban en cárceles como Tocorón, estado Aragua; y Puente Ayala, estado Anzoátegui, entre otras. Desde hace al menos 12 años, organismos de seguridad del Estado conocen que Paria funciona como un punto de embarque de cargamentos de drogas que son enviados a islas del Caribe, lo que ha hecho que el turismo se aleje de las playas y paisajes de esas localidades de la región oriental.

Estas zonas pesqueras, ubicadas en la zona Norte de la Península de Paria, están a cinco horas de Cumaná. Para acceder se debe pasar alrededor de dos horas por una carretera llenas de cráteres y montañas donde la vigilancia policial es la gran ausente. Solo se observa una alcabala de la Guardia Nacional con cinco funcionarios, ubicada en la salida de San Juan. Los habitantes sostienen que los funcionarios negocian con las bandas delictivas.

20 hombres asesinados

Habitantes del sector pesquero, quienes prefieren omitir su nombre, relataron que más de 20 hombres fueron asesinados con pistolas, desmembrados y masacrados en la matanza. Solo dos cuerpos fueron sepultados en el cementerio de Río Caribe. Otros fueron lanzados en el mar o sus cuerpos desaparecieron sin explicación.

Las fotografías que circulan por las redes sociales y que por razones éticas no serán publicadas en El Pitazo, muestran cadáveres de hombres jóvenes desmembrados. Uno de los testigos confirmó que la imagen de un individuo con un agujero en la cabeza y otra en la que se observa una un cuerpo descuartizado son reales.

Comentan las fuentes que el jueves se trasladaron a la zona dos camiones repletos de efectivos de la Guardia Nacional, pero no encontraron cadáveres. Desde el día de los acontecimientos hasta la fecha, un helicóptero de la Guardia Nacional sobrevuela la Península de Paria.

Residentes de San Juan de Unare y de San Juan de las Galdonas sienten miedo ante la difícil situación que se vive. Denuncian que los pranes quieren mantener el control de toda la zona. “Ellos son los que deciden quiénes entran y salen de San Juan, más nadie. Aquí vivimos condenados y a las autoridades hasta les da miedo venir”, agregó un residente.

Hasta la fecha, organismos de seguridad en el estado Sucre no han dado reportes sobre la situación. Mantienen el caso en total hermetismo. Pero residentes de las zonas sostienen que están cansados de permanecer callados entre delincuentes.

Sin información de los detenidos

Distintas preguntas se ciernen en torno al caso y diversos rumores corren entre la población. Lugareños que omiten sus nombres por temor a represalias agregaron a El Pitazo que siete personas fueron trasladadas por familiares a un centro clínico privado el miércoles 26 de septiembre en horas de la noche.

El cuerpo mixto de seguridad que ingresó a la zona con equipos antimotines y pasamontañas aprehendió a cinco ciudadanos que pertenecen a las bandas delictivas. Fuentes policiales consultadas indican que desconocen nombres de los detenidos y no pueden dar detalles sobre el caso.

Residentes se refirieron a “El Chaparro”, quien presuntamente es uno de los involucrados en la tragedia y pertenece a las bandas que operan en el territorio, pero en organismos policiales nadie pudo corroborar la información y destacaron que el tema es sumamente delicado en las parroquias, que fueron sitio de ocupación indígena prehispánica.