El Nuevo Herald: Finanzas de pesadilla para Maduro, se vencen plazos y no sabe de dónde sacar dinero

Con las arcas estatales vacías y restricciones al financiamiento impuestas por las sanciones estadounidenses, el régimen de Nicolás Maduro se dirige hacia un escenario de pesadilla, justo para los días previos a Halloween, cuando comienza una serie de vencimientos de deuda por más de $3,500 millones, que están llevando a muchos a preguntarse de dónde el gobierno va a sacar el dinero.

Los expertos consultados dijeron que el régimen hará todo lo posible para pagar, incluso si eso significa reducir aún más las ya menguadas importaciones de alimentos, lo que haría aumentar las carencias en un país donde la gran mayoría no come tres veces al día.

Incluso así, el temido escenario de un default no puede descartarse totalmente ante el precario estado de las finanzas del país, la renuencia de los socios estratégicos del régimen —Rusia y China— a seguir prestándole dinero y el bajísimo nivel de sus reservas internacionales.

El gobierno venezolano enfrenta vencimientos pequeños a lo largo de este mes, como $28 millones esta semana vinculados a una emisión de deuda de la estatal Electricidad de Caracas.

“La verdadera semana infernal se producirá cerca de Halloween, para el 27 [de octubre], cuando deben pagar básicamente $1,000 millones, y luego el 2 de noviembre, cuando tendrán que pagar otros $1,200 millones”, dijo desde Miami Russ Dallen, socio gerente de la firma Caracas Capital.

 Los tenedores de bonos venezolanos ya experimentan una “crisis existencial” ante dudas de que el régimen bolivariano logre pagar deuda por valor de $3,526 millones que vence a lo largo de las próximas seis semanas, agregó Antonio De La Cruz, director ejecutivo de la firma de asesores Inter American Trends.

Las agencias de calificación de riesgos Fitch y Standard & Poor’s consideran a Venezuela como un país con “muy alta probabilidad de impago” en los próximos seis meses, en vista de que perdió gran parte de su acceso al mercado de crédito internacional con las sanciones impuestas por el gobierno del presidente Donald Trump, que prohíben en Estados Unidos la compra de nuevos bonos venezolanos.

De La Cruz dijo que el régimen moverá cielo y tierra para evitar el default, al menos en lo que queda del año, dado el convencimiento de sus máximos líderes de que no podrían sobrevivir en el poder si caen en mora.

“Ellos necesitan empujar esto hasta el 2018”, explicó De La Cruz desde Washington. “Para el 2018, ellos estiman una recuperación del precio promedio del barril de petróleo y una disminución de la carga de la deuda con relación a lo que fue este año”.

 Esos dos fenómenos combinados le podrían generar al régimen un colchón financiero de cerca de unos $10,000 millones adicionales, brindándole así un margen de maniobra mucho mayor del que tiene este año.

De La Cruz dijo que a no le sorprendería ver a Maduro reducir aún más las ya restringidas importaciones de productos, que hoy representan un poco más del 20 por ciento de los cerca de $60,000 millones registrados en el 2012.

Esa caída ya ha empujado a millones de venezolanos al borde de la hambruna, en un país donde la producción nacional ha colapsado ante la sistemática aplicación de leyes hostiles al sector privado.

Pero el régimen bien podría decidir suspender totalmente la importación de alimentos y medicinas, dijo De La Cruz.

“Han demostrado que no les importa el bienestar de la población, si eso pone en riesgo su permanencia en el poder”, dijo.

En los últimos meses, el régimen había logrado evitar caer en incumplimiento de pagos gracias a los oportunos préstamos del gobierno ruso, que siempre se ha mostrado dispuesto a otorgar los cientos de millones necesarios para cubrir los compromisos de su atribulado aliado latinoamericano.

Pero Dallen dijo que no está muy seguro de que los rusos estén dispuestos a hacerlo nuevamente en los próximos días.

“Los rusos no están muy contentos”, dijo Dallen, al resaltar que Venezuela incumplió el pago de más de $1,000 millones en obligaciones contraídas con Rusia, en una información que fue divulgada en junio.

Es posible que $1,000 millones sea relativamente poco dinero en Estados Unidos, pero es mucho en Rusia, dijo Dallen, a quien las autoridades en Washington consultan con frecuencia sobre asuntos venezolanos.

Es posible que los rusos se estén aproximando al punto de concluir que es demasiado arriesgado seguir vertiendo dinero en Venezuela, agregó.

 

El Nuevo Herald

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *