El mundo se paraliza: hoy comienza el mundial de fútbol Rusia 2018

Pocos dirigentes extranjeros en el palco de autoridades y la tradicional ceremonia de inauguración reducida: el inicio del Mundial de fútbol de Rusia 2018, el jueves en Moscú, tendrá un perfil bajo, en contraste con ediciones anteriores.

La crisis repetidas entre Rusia y los países occidentales por un lado y el deslucido atractivo deportivo del partido inaugural, entre Rusia (70ª de la clasificación FIFA) y Arabia Saudí (67ª), han pesado para una jornada donde la simplicidad y la modestia serán el tono dominante.

Según el alcalde de la capital rusa, Sergei Sobianin, una decena de dirigentes extranjeros estarán junto al presidente ruso, Vladimir Putin, y al presidente de la FIFA, Gianni Infantino, en el estadio moscovita.

El Kremlin informó de que Putin, que raramente ha pisado un estadio desde que llegara al poder hace 18 años, espera “en el fútbol” a los mandatarios y jefes de Gobierno de Bolivia, Paraguay, Arabia Saudí, Armenia, Palestina, Líbano y Ruanda.

Muchos líderes de ex repúblicas soviéticas también estarán presentes, entre ellos los presidentes de Kazajistán (Nursultan Nazarbaiev), Kirguistán (Sooronbay Jeenbekov) y Azerbaiyán (Ilham Aliev).

Más significativa será la presencia, anunciada por el Kremlin, del presidente de la Asamblea Popular Suprema de Corea del Norte, Kim Yong Nam, dos días después de la histórica cumbre en Singapur entre Donald Trump y Kim Jong-un, los líderes de Estados Unidos y Corea del Norte.

También se espera la presencia en la inauguración del Mundial del príncipe heredero de Arabia Saudí, Mohamed Bin Salman.

Ni rastro de los principales dirigentes occidentales, al igual que ocurriera en los Juegos Olímpicos de Invierno de Sochi 2014, lo que no impidió que fuera un éxito organizativo, aunque el dopaje empañó después el resultado deportivo.

A pesar de ello, las invitaciones fueron hechas y las respuestas siguen esperando.

Sobre el césped, el espectáculo previo al partido tendrá un formato reducido.

“La ceremonia de apertura tendrá un formato ligeramente diferente al de precedentes ediciones. Este año, la ceremonia tendrá como eje las actuaciones musicales y será más cerca del inicio del partido, justo media hora antes del mismo”, explicó la FIFA en un comunicado.

— Para evitar roces —

Ahora, las 32 selecciones clasificadas para el torneo acudirán a competir, incluida la de Reino Unido, a pesar de que Londres ha liderado la campaña de boicot tras el envenenamiento en suelo británico del ex espía ruso Serguéi Skripal.

Ello se traducirá en la ausencia tanto de la primera ministra, Theresa May, como de la familia real británica.

Quizás por eso, a Rusia viajarán muchos menos aficionados ingleses que en anteriores Mundiales, incluido el de Brasil, pese a que debían cruzar el océano para seguir a su selección.

Les ha secundado por solidaridad Australia, cuya selección compite en el Mundial de Rusia, decisión que no ha repercutido en el interés de los australianos en animar en masa a su equipo.

Polonia, que mantiene desde hace años unas tensas relaciones con Rusia, tampoco tendrá representación en el Mundial, al igual que Dinamarca, Suecia e Islandia, que debuta en el torneo.

La canciller alemana, Angela Merkel, no ha confirmado que tenga intención de viajar en breve a Rusia, donde se reunió recientemente con Putin.

Pero aunque algunos le han exhortado a quedarse en casa para no legitimar las agresivas políticas al jefe del Kremlin, siendo una gran aficionada al fútbol de la selección, es probable que viaje si el equipo llega a las semifinales o a la final, y lo mismo se puede decir el presidente francés, Emmanuel Macron.

Putin recibió la pasada semana el inestimable respaldo del líder chino, Xi Jinping, con el que firmó una declaración conjunta que hacía énfasis en que la política no debe entrometerse en el deporte, y en la inauguración estará el viceprimer ministro Sun Chunlan.

De momento, el secretario general de la ONU, el portugués Antonio Guterres, no asistirá a la inauguración, pero su oficina de prensa confirmó que sí asistirá a algún partido de fútbol.

El presidente argentino, Mauricio Macri, tenían intención de acudir al Mundial, pero los últimos acontecimientos políticos en su país han dejado en el aire dicho viaje, mientras su homólogo brasileño, Michel Temer, también ha sido invitado por el Kremlin.