El Espectador de Colombia: Venezuela no tiene cura

Durante su vida profesional, Francisco Valencia se propuso ser un defensor de los derechos humanos. Es el presidente de Codevida, una organización no gubernamental que se fundó en el 2003 para trabajar por el bienestar de los pacientes que requieren tratamientos de salud de alto costo. Sin embargo, con el estallido de la crisis venezolana, su misión tuvo que ajustarse a la hecatombe: una escasez aguda de medicamentos amenaza con cobrar la vida de miles de personas.

El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, acepta que hay escasez de medicamentos, pero dice que la culpa es de Estados Unidos, por las sanciones económicas contra el país. ¿Qué tan cierto es eso?

Es falso. Codevida viene registrando cifras alarmantes de escasez desde hace tres años. Y hace tres años Maduro no había sido sancionado por ningún gobierno.

¿Hay una crisis humanitaria en Venezuela?

Hay una emergencia humanitaria severa. Por un lado, tenemos una ausencia absoluta y prolongada de medicamentos para personas con condiciones de salud crónicas, lo que se conoce como medicamentos de alto costo. Entonces, los 300 mil venezolanos con cáncer, VIH, trasplantes, diálisis, esclerosis múltiple o lupus, por ejemplo, no tienen acceso a sus medicamentos. Ahora bien, esto no es sólo una emergencia de medicamentos. Aquí también existe una grave situación en el tema hospitalario. El 80 % de los equipos de diagnóstico en Venezuela están en desuso por la falta de mantenimiento y de repuestos. Hay un 85 % de escasez de reactivos para hacer exámenes y de insumos médicos quirúrgicos en centros médicos. A todo esto se suma que hay 4 millones de personas sin acceso a medicamentos esenciales, ya no de alto costo, sino medicinas que se encuentran en la lista básica de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

¿Cómo ha sobrevivido usted a esa situación, siendo un paciente trasplantado?

Mi esposa y yo somos ambos trasplantados renalesy ya casi completamos 20 años de haber recibido el trasplante. Nuestra situación es la misma que viven todos los trasplantados en Venezuela. Para que el cuerpo no rechace el órgano, los pacientes requieren un tratamiento y unos medicamentos que no reciben hace seis meses. Esto deja consecuencias irreversibles. En las últimas dos semanas, en Codevida hemos recibido siete reportes de rechazos de órganos, tres fallecimientos, entre ellos una niña menor de edad en condiciones críticas luego del rechazo del órgano por cuenta de la escasez. Mi esposa y yo tenemos la fortuna de tener familia en el exterior, quienes nos ayudan con los medicamentos, pero la gran mayoría de personas no cuenta con esa posibilidad. Son 3.500 personas trasplantadas que están viviendo un momento crítico.

¿Cuántos medicamentos le compra Venezuela a Colombia?

Eso hay que investigarlo. Maduro le dijo a Santos, muy groseramente, que se tragara sus medicamentos, que ya no lo quería. Antes de eso, nosotros nunca pensamos que hubiera una negociación con el gobierno de Colombia. Aun no sabemos qué tipo de medicamentos se estaban negociando.

¿Y de la India? ¿Qué efectos tiene importar las medicinas desde ese país?

Lo delicado de esto es que hay muchos medicamentos de la India que no están certificados por la OMS. Además, su calidad y su eficacia tal vez no sean las mismas que los originales. Sin embargo, ante la crisis, lo importante es que se corrobore que sean medicamentos certificados.

Nosotros tenemos información, en los últimos días, de que el gobierno venezolano está comprando medicamentos a Rusia. Pero Rusia no tiene todos los medicamentos o moléculas necesarios para Venezuela.

¿Entonces cómo contrarrestar la crisis?

La solución clara es activar los mecanismos de cooperación internacional para que lleguen medicamentos al país, insumos e inclusive técnicos que hagan un diagnóstico para la posterior llegada de ayuda humanitaria. Si el gobierno de Maduro no lo hace, se va a encontrar con aumento acelerado de solicitudes de asilo por razones humanitarias. No en los próximos meses, sino en los próximos días.

¿Cuál es el rol que debería jugar la comunidad internacional?

En Venezuela están resurgiendo epidemias como la malaria, que ya lleva 40 mil personas afectadas. Lo mismo ha pasado con la difteria, una enfermedad que se había erradicado hace años y está volviendo y expandiéndose por todo el país. Posteriormente, estas epidemias podrían pasar las fronteras. Por eso es urgente que los países, y en especial los vecinos, decidan tomar medidas sobre esta situación.

Con una oposición tan debilitada, ¿dónde queda la lucha contra la escasez?

Es cierto. El sector político ha dejado de lado el tema humanitario y las ONG hemos tenido que asumirlo y llevarlo a instancias internacionales. Esta debe ser la prioridad de la oposición y de los diputados opositores en sus exigencias al gobierno. Preocupa escuchar a algunos líderes opositores decir que la prioridad son las elecciones. Es importante que los políticos entiendan que esta es una cuestión de vida o muerte.

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