EEUU evalúa respuesta militar por ataque químico en Duma

Los enigmas que rodean el ataque químico que el sábado se cobró más de medio centenar de vidas en Duma, a las afueras de Damasco, siguieron suscitando reacciones este lunes. Mientras el Gobierno sirio y sus aliados insistían en negar cualquier responsabilidad sobre la tragedia, Estados Unidos pergeñaba una respuesta. “Tomaremos una decisión rápidamente, probablemente al final del día. No podemos tolerar una atrocidad como ésta”, declaró el presidente estadounidenseDonald Trumpsin descartar la acción militar. Más tarde, sin definir aún las acciones estadounidenses, prometió responder “contundentemente” al presunto ataque químico.

“Tenemos muchas opciones, en términos militares, y les haremos saber muy pronto (cuál escogemos), probablemente después de actuar”, dijo Trump a los periodistas al reunirse en la Casa Blanca con líderes del Pentágono para hablar sobre Siria. “Responderemos contundentemente. ¿Cuándo lo haremos?, prefiero no decirlo porque no me gusta hablar sobre eso”, subrayó Trump. “No podemos dejar que esto ocurra en este mundo, especialmente cuando, gracias al poder de Estados Unidos, tenemos la capacidad de pararlo“, recalcó el mandatario.

La autoría del ataque que golpeó el último bastión rebelde de Guta Oriental siguió en zona de sombras. “No albergo muchas dudas pero los generales lo determinarán en las próximas 24 horas”, agregó el republicano con Siria, Irán y Rusia en su radar.

La embajadora de Estados Unidos ante la ONU, Nikki Haley, ha asegurado que Estados Unidos “responderá” al supuesto ataque químico con o sin el apoyo del Consejo de Seguridad de la ONU.

“La Historia registrará éste como el momento en el que el Consejo de Seguridad cumplió con su deber o demostró su fracaso total y completo para proteger a los sirios. De cualquier manera, Estados Unidos responderá”, dijo, informa Efe.

Desde Moscú, el ministro de Asuntos Exteriores ruso Sergey Lavrov volvió a recordar que tanto su Gobierno como Damasco habían advertido en ocasiones anteriores de las intenciones de los grupos terroristas de urdir “actos provocativos” empleando armas químicas contra civiles con el propósito de acusar luego a las autoridades sirias. Lavrov arremetió, de nuevo, contra las fuerzas de la Defensa Civil Siria, dedicadas a rescatar a víctimas atrapadas entre los escombros en zonas rebeldes. Vladimir Putin, por su parte, calificó de “inadmisibles” las “especulaciones” sobre el horror vivido en el último reducto opositor de Guta Oriental. Entretanto, la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas abrió una investigación para arrojar luz sobre lo acaecido en Duma, un reducto controlado por el Ejército del Islam que a última hora del domingo reanudó las evacuaciones de combatientes, familiares y civiles suspendidas el jueves. Sin acceso a la zona, las únicas pruebas al alcance de los organismos internacionales son los vídeos divulgados desde el incidente con las imágenes de cadáveres exhalando espuma por la boca y los testimonios de los doctores que trataron al millar de heridos que dejó el ataque.

“Cuando miro un vídeo o una imagen, lo primero que pienso es que no puedo confirmar nada. Puedo decir que las señales aparentes o los síntomas pueden ser de personas contaminadas con un tipo de agente pero no puedo confirmarlo”, precisó Johnny Nehme, asesor en materia nuclear, química y radiológica del Comité Internacional de la Cruz Roja. “Lo único que nos permite confirmar una contaminación por armas químicas es tomar muestras y analizarlas en un laboratorio”, agregó. Precisamente, Washington presentó este lunes ante el Consejo de Seguridad de la ONU un proyecto de resolución que reclama la creación de “un mecanismo de investigación de la ONU” centrado en el uso de armas químicas en Siria. La reunión, convocada por nueve de los 15 países miembros del organismo, trataba de impulsar una “investigación independiente” con la promesa de que los “artífices de este acto atroz” rindan cuentas. Tanto Reino Unido como Francia se comprometieron a cooperar con EEUU para responder al ataque, el enésimo drama de siete años de conflicto que han dejado más de 350.000 muertos y más de cinco millones de refugiados.

El proyecto de resolución propuesto por EEUU en la ONU contiene “elementos inaceptables” que hacen que las cosas vayan “peor”, dijo a la prensa el embajador ruso ante Naciones Unidas, Vassily Nebenzia. “Me temo que estén buscando sobre todo la opción militar, que es muy muy peligrosa”, dijo.

El departamento de Estado estadounidense aseguró que “los síntomas de las víctimas de Duma, documentados por profesionales médicos creíbles y visibles en vídeos y fotografías divulgados en redes sociales, se ajustan a un agente nervioso de algún tipo“. Por su parte, el secretario de Defensa estadounidense, Jim Mattis, culpó a Moscú de no haber cumplido con su obligación de certificar que el Gobierno sirio había destruido su arsenal químico. “Lo primero que hay que considerar es por qué se usan aún armas químicas cuando Rusia era el garante de la eliminación de todas ellas“, manifestó. El ministerio de Defensa ruso, en cambio, desveló que sus doctores no habían hallado ningún síntoma provocado por armas químicas tras examinar a vecinos de Duma en un hospital de la ciudad.

En la segunda jornada de la operación de evacuación de los últimos militantes del Ejército del Islam y la liberación de los secuestrados en Duma, Damasco denunció un ataque con misiles contra el aeropuerto militar de Al Taifur, en la provincia central de Homs. Al menos 14 militares sirios y combatientes aliados perdieron la vida en una embestida de la que Teherán responsabilizó a Israel. Según la agencia de noticias iraní Fars, cuatro iraníes figuraban entre las víctimas. Tel Aviv no confirmó ni negó su acción pero reconoció que la base era usada por tropas iraníes y recalcó que Israel no permitirá la presencia iraní en el país árabe ni el riesgo de que Teherán arme a la milicia chií libanesa Hizbulá a través del laberinto sirio.