Desde el año 2000 oficialismo cambió 5 veces fecha de elecciones presidenciales

Este será un nuevo año electoral en Venezuela. En este caso, serán elecciones presidenciales, en las que los venezolanos deberán elegir quién gobernará el país en el periodo 2019-2025. La costumbre indica que se deben hacer en diciembre, lo más cerca posible de la toma de posesión del nuevo presidente, que, según establece la Constitución, debe ser en enero.

La Asamblea Nacional Constituyente adelantó las elecciones, vía decreto, para realizarlas antes del 30 abril de 2018. El hecho de no hacerlas en diciembre, como se llevaba haciendo hasta la fecha, hizo que la Mesa de la Unidad Democrática (MUD), respaldada por gobiernos de Latinoamérica, la Unión Europea y Estados Unidos, rechazara los comicios y exigiera su aplazamiento y garantías para reconocerlos.

El 1 de marzo, Avanza Progresista, el Movimiento al Socialismo (MAS) y una fracción del Comité de Organización Política Electoral Independiente (COPEI) junto al partido del presidente Nicolás Maduro, el Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), acordaron que las elecciones presidenciales en Venezuela se celebrarían el 20 de mayo de 2018. El Consejo Nacional Electoral (CNE),  anunció la nueva fecha poco después de la firma de este “acuerdo sobre garantías electorales”.

Algunos analistas consideran que esta determinación, que fija que los venezolanos ahora deben ir a las urnas la segunda quincena de mayo, busca enviar un mensaje a parte de la comunidad internacional, que ha cuestionado la corta campaña electoral y la falta de garantías. Ante el anuncio hecho por el Consejo Nacional Electoral, la Mesa de Unidad Democrática decidió no presentar candidatos a estos comicios porque consideran que las condiciones siguen siendo insuficientes, y porque la convocatoria y la fecha siguen sin estar sujetas a las leyes del país.

Cambiar la fecha de los comicios no es lo más corriente. Desde que cayó la dictadura en el año 58, Venezuela ha vivido hasta la fecha 13 elecciones presidenciales, de las cuales 10 se hicieron en diciembre. Las otras tres fueron extraordinarias: la relegitimación de poderes en el año 2000, conocidas como las ‘megaelecciones’; las de 2012, en las que se jugó con la fecha para que fuera en octubre y así lograr que Chávez pudiera participar porque ya se estaba muriendo, y, por último, en las presidenciales sobrevenidas del año 2013. (NR: Habría que sumar los cambios ocurridos en 2018: primero fueron pautadas para el 22 de abril y ahora para el 20 de mayo. En total han sido 5 cambios de fecha para las presidenciales)

Estos cambios han generado una discusión sobre cuál es el efecto de esta decisión y qué razones existen para ello.

Opiniones sobre el cambio de fecha

Sandra Ramírez, subeditora de la sección Internacional del diario colombiano El Tiempo, considera que la medida tiene dos lados estratégicos muy claros: “El primero es que el presidente Nicolás Maduro dejó ver que la bancada opositora se fracturó después de que tres partidos salieran de la MUD y llegaran a un acuerdo con su partido”. Y el segundo es que, según la periodista, Maduro quiere hacer ver al mundo y a todos los venezolanos que está abriendo la posibilidad para que la oposición participe.

El politólogo Luis Salamanca dijo que las presidenciales de la nación están hechas a la medida del jefe de Estado venezolano, y resaltó que el cambio sólo es un montaje para que parezcan elecciones democráticas: “Es como si las elecciones fueran portátiles; las pongo donde yo quiero y cuando y como quiera según le convenga al Gobierno”.

El consultor político venezolano Edgard Gutiérrez, señala que “por las buenas, Maduro no gana. Por eso, necesita una oposición dividida. No solo en varios candidatos, sino entre quienes creen que se debe participar en las elecciones y quienes no”. Gutiérrezconsidera además “es preferible para ellos convocarlas cuanto antes porque agarras a la oposición desorganizada y la tensión social será menor ahora que después”.

Carmen Beatriz Fernández, experta en campañas electorales y comunicación política, comenta que la posibilidad de elecciones el primer cuatrimestre del año siempre estuvo presente. “A partir de los buenos resultados que tuvo el Gobierno en las elecciones regionales de diciembre, ellos sentían que tenían engrasada la maquinaria y les convenía sorprender con elecciones anticipadas”.

Por último, una parte de la oposición ha señalado que otro motivo para el cambio de fecha es el poco margen que existe ya que no dará tiempo a actualizar el Registro Electoral de venezolanos en el exterior. Según el último censo, en el exterior hay solo 111.000 venezolanos habilitados para votar. Sin embargo, según el plebiscito realizado por la oposición el 16 de julio, hay 750.000 electores potenciales en el extranjero. Además, la ley electoral de 2009 pide demostrar que se tiene residencia legal permanente en el extranjero, por lo tanto, quien quiera votar, deberá regresar.

Ante todas las críticas recibidas Maduro considera que “se trata de una fecha consensuada y ese día el pueblo de manera soberana, libre, directa y secreta elegirá a su presidente. ¿Por qué el adelanto de elecciones? Bueno, porque fue una petición. La derecha mundial y la oposición venezolana estuvieron durante más de un año pidiendo elecciones adelantadas y nosotros tomamos muy en serio las peticiones de aquí y de allá”.

Por todo esto, los analistas señalan que es casi imposible que el partido de Nicolás Maduro pierda las elecciones, teniendo en cuenta la maquinaria y el control social e institucional del Gobierno y teniendo en cuenta la fractura existente en la oposición. Así, habrá que esperar al 20 de mayo para saber cuáles son los resultados y si de verdad los motivos citados y los cambios de fecha influyen en la elección.

 

(*) Imanol Butron Alonso, graduado en Ciencias Políticas por la Universidad del País Vasco (UPV-EHU), es alumno en prácticas del Máster De Comunicación Multimedia EiTB-EHU en eitb.eus.