Brasil: la 2da vuelta electoral será el 28 de octubre

La segunda vuelta presidencial en Brasil será el próximo 28 de octubre.

En 1993, Jair Bolsonaro se dirigió a un podio en la Cámara de Diputados de Brasil y pronunció un discurso que sacudió a su joven democracia, al declarar su amor por el no tan lejano régimen militar (1964-1985) y exigir la disolución de la legislatura.

EL PAIS/ ESPAÑA

“¡Sí, estoy a favor de una dictadura!”, aseguró Bolsonaro, un capitán retirado del Ejército, ante la atónita mirada de muchos legisladores, algunos de los cuales se habían unido a grupos guerrilleros. “¡Nunca resolveremos los graves problemas nacionales con esta democracia irresponsable!”.

Las opiniones de este político, que ha pasado por nueve partidos pequeños en una carrera de 27 años, han cambiado poco desde que se manifestó aquel día en Brasilia.

Su mensaje de que Brasil es un caso perdido que necesita un gobernante con puño de hierro para restablecer el orden está resonando en miles de brasileños desanimados por el creciente nivel de delincuencia, una economía moribunda y una corrupción política arraigada.

¿Criminales violentos? Bolsonaro dice que hay que dispararles a todos. ¿Enemigos políticos? También a ellos. ¿Corrupción? Un golpe militar drenará el pantano si el sistema judicial no lo hace. ¿La economía? Quiere privatizar las empresas estatales para mantener a los políticos alejados de sus fondos.

Militar y ferviente católico

Bolsonaro, de 63 años, nació en Glicério (San Pablo), pero ha vivido en Río de Janeiro y en Brasilia. Se casó tres veces y tiene cinco hijos. Bolsonaro optó por el servicio militar y en 1977 se graduó en la Academia Militar de las Agujas Negras, la principal escuela de formación de oficiales en Brasil. Su carrera en el Ejército no fue distinguida. Estuvo en el calabozo durante un par de semanas en 1986 por sus quejas sobre el salario de los militares. Pero sus palabras captaron el descontento generalizado entre los soldados rasos y aprovechó ese apoyo para lograr en 1988 un lugar como concejal en el municipio de Río de Janeiro y un lugar en el Congreso dos años más tarde. De la Academia militar se graduó con el rango de capitán de brigada de infantería de paracaidistas del ejército.

Sus logros legislativos son escasos, pero nunca se ha visto empañado por casos de corrupción. Si bien es católico mantiene lazos estrechos con las iglesias evangélicas, que apoyaron su candidatura.

Carlos Melo, politólogo de Insper, una de las principales escuelas de negocios de San Pablo, sostuvo que Bolsonaro capitalizó hábilmente una polarización que se ha profundizado con la caída de Lula. “Las raíces de su apoyo están en la radicalización política que ha florecido en Brasil”, asegura.

“Brasil por encima de todo; Dios por encima de todos” ha sido el eslogan de campaña del diputado ultraderechista del Partido Social Liberal que ahora irá al balotaje presidencial el próximo 28 de octubre contra Fernando Haddad, el candidato del Partido de los Trabajadores.