Argentina: tripulación del submarino hizo 8 llamadas antes de desaparecer

La búsqueda del submarino argentino perdido hace 20 días en el Atlántico Sur con 44 tripulantes, hoy depende de la tecnología de Rusia y Estados Unidos, que comenzaron la inspección de un objeto a 940 metros de profundidad, informó la Armada Argentina.

Rusia y Estados Unidos son los únicos países involucrados en la búsqueda que disponen de vehículos submarinos capaces de bajar a grandes profundidades.

Pero mientras se busca en el fondo del mar se conocen más informaciones previas al hundimiento del submarino. A los ocho días de la desaparición de la nave, se conoció que el ARA San Juan había sufrido una explosión. La Armada lo había callado. Fue el embajador argentino en Austria, Rafael Grossi, quien contó que “hubo un evento anómalo, singular, corto, violento y no nuclear, consistente con una explosión” el miércoles 15 de noviembre en la zona del último contacto del navío”.

No fue la única mentira. A  las dos semanas de la desaparición se filtró a la prensa el parte escrito de un incidente mecánico a bordo que reportó el comandante del buque: “Ingreso de agua de mar por sistema de ventilación al tanque de baterías N°3 ocasionó cortocircuito y principio de incendio en el balcón de barras de baterías. Baterías de proa fuera de servicio. Al momento en inmersión propulsando con circuito dividido. Sin novedades de personal mantendré informado”, dice el mensaje, emitido a las 8.42 de aquel día, casi una hora y media después de la última comunicación telefónica satelital.

Ahora se conoce que hubo ocho llamadas desde el submarino antes de la pérdida de contacto. Lo reporta también la prensa, aunque la Armada le restó importancia. Las comunicaciones se produjeron la madrugada del 15 de noviembre, para después desaparecer a 450 kilómetros de la costa de Chubut, en el golfo San Jorge. Según la prensa argentina, fueron en total 55 minutos de conversaciones, un dato que la Armada argentina había obviado.

La Armada dijo que esas revelaciones abrieron conjeturas respecto a que se trataran de pedidos de auxilio. “No son llamadas de emergencia son intentos de enlaces a Internet”, afirmó el portavoz de la Armada Argentina (marina de guerra), capitán de navío Enrique Balbi, al brindar el parte diario sobre la búsqueda.

Se trata de registros que “ya habían sido informados” al Ministerio de Defensa y a la jueza que investiga la desaparición del submarino, señaló.
Para la Armada, el dato “más importante” surge del último contacto cuando el submarino reporta en “una llamada de voz de telefonía satelial que se encontraba en inmersión y sin novedades de personal, rumbo a Mar del Plata”, dijo.

La revelaciones han molestado a los familiares de algunos de los 44 tripulantes del submarino argentino. Jorge Villarreal, padre de Fernando, teniente de navío, dijo a Efe que cuestionaba los controles de seguridad previos al comienzo de la travesía de la nave, cuyo rastro se perdió dos días después de que el 13 de noviembre partiera del puerto austral de Ushuaia con destino a la ciudad bonaerense de Mar del Plata, donde está su base.

En una entrevista con el canal TN, el ministro de Defensa, Oscar Aguad, fue consultado sobre si los marinos estaban “todos muertos”, a lo que respondió “exactamente” y recordó que “las condiciones del ambiente extremo” en el fondo del mar, durante tanto tiempo, son incompatibles con la existencia de vida humana.

“Si él dice que están fallecidos… ok.. pero traémelos en las condiciones en que estén, porque para hablar de algo hay que demostrarlo, tiene que haber pruebas”, explicó Marta, hermana de Celso Oscar Vallejos, sonarista del submarino ARA San Juan, en declaraciones a FM Delta.

¿Si los 33 mineros (de Chile) después de 70 días pudieron salir sanos y salvos por qué no los 44? ¿Dónde está escrito, quién lo dice?”, remarcó Vallejos, que cumple su décimo día de ayuno como “ofrenda para Dios para que se haga el milagro”.

¿Una búsqueda inútil?

El vocero de la Armada, Enrique Balbi,  precisó que se trata de un objeto “que puede ser metálico o no metálico” detectado días atrás por un buque oceanográfico chileno, como parte del operativo de búsqueda en el que participan 13 países.

“No hay ninguna novedad”, precisó Balbi en cuanto a más datos que ayuden a localizar el sumergible que se comunicó por última vez el 15 de noviembre cuando navegaba de regreso desde Ushuaia (extremo austral) a Mar del Plata (400 km al sur de Buenos Aires).

Seis buques están en la zona donde se presume se hundió el submarino, después de que se registrara una explosión que se supone provino del sumergible que había reportado en su última comunicación una falla de baterías.

Otros tres buques se sumarán en los próximos días para cooperar en la búsqueda.

La Armada coincide en que ya no hay esperanzas de hallarlos vivos. “Estamos en sintonía entre lo que comunico el ministro y lo que vinimos haciendo desde la fuerza”, dijo Balbi.
*Con información de EFE y AFP

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