Aldo Contreras: El bolívar soberano nacerá muerto

Por Dartly Dayana Santander

Aldo Contreras es economista, profesor, empresario y asesor. En su formación académica ha transitado por la Universidad Católica del Táchira (UCAT), la Universidad Nacional Experimental Politécnica de la Fuerza Armada Nacional (UNEFA) y Universidad Yacambú. Incluso ha logrado ser el primero en su promoción. Los números son su afición y más aún lo es su vocación de servicio.

Ha conseguido interesar a muchos en estos temas y lo ha hecho porque emplea un lenguaje didáctico para cada explicación. Con los medios de comunicación es muy receptivo, a pesar de su apretada agenda coloca su celular en silencio y hace tiempo para atender la entrevista, quizá la última que dé en persona en Venezuela, por lo menos en los años próximos, pues el miércoles comienza una nueva vida en Argentina.

De lo primero que se comenzó a hablar es de los problemas económicos de la nación, los cuales agrupó en tres: la crisis económica que es la hiperinflación, escasez. La crisis de finanzas internacionales dada por el default y un corralito financiero por la escasez de efectivo.

-¿Cuál es la razón de que no haya efectivo en circulación si estamos en hiperinflación?

-En las demás economías donde ha habido hiperinflación por ejemplo el caso de Zimbabue, que es la más reciente, había un banco central autónomo, el cual ampliaba el cono monetario cada vez que era necesario. En ese país la inflación llegó a ser 257% diarios, prácticamente todos los meses se estaba extendiendo, tal es que la entidad llegó a emitir el billete de un trillón de dólares zimbabuenses.

En el caso de Venezuela no hay un banco central autónomo que tome estas decisiones. Hoy deberíamos tener billetes de uno, cinco y diez millones de bolívares en circulación, lo que serían mil, cinco mil o diez mil bolívares soberanos. Los directivos no han querido tomar la determinación de ampliar el cono monetario, a pesar de las recomendaciones de sus técnicos.

Hay una escasez de efectivo porque hay 13.000 millones de bolívares en circulación, lo que se traduce a 600.000 bolívares por persona en efectivo de los 14 millones que están en la población económicamente activa. Si se toma los 25 millones de la población total que queda en el país, estaríamos hablando de 350.000 bolívares per cápita.

Adicionalmente, el dinero se convirtió en una mercancía y una que resulta escaza, por ende los agentes económicos están dispuestos a pagar por ella desde un 100% hasta un 250%.

-¿Con la próxima reconversión monetaria puede haber alguna solución a los problemas económicos?

-La reconversión debe ser una política monetaria que viene después del control inflacionario. Venezuela tiene un promedio de inflación de 80% a 100% mensuales, de seguir así los ocho meses que restan del año podría cerrar 2018 con 160.000%, por lo que las proyecciones del Fondo Monetario Internacional (FMI) son conservadoras. Eso indica que la transformación no viene a resolver el problema.

Una reconversión es apropiada hacerla con inflaciones entre 1% y 3%. La que se hizo en el 2008 tuvo un costo de 350 millones de dólares porque Venezuela no tiene papel moneda suficiente para hacer frente a la cantidad de piezas. Además, aún tenemos una deuda desde ese momento por ese motivo. Con ese monto podríamos traer cincuenta mil contenedores de comida, por ejemplo de arroz.

-Entonces, ¿cuál podría ser la estrategia que tiene el Gobierno al no invertir en comida y sí en un nuevo cono monetario?

-Es una manera de seducir al electorado. En el 2008 de algún modo tuvo efectos positivos y eso juega con la psicología de la gente, trae un buen recuerdo del pasado. Pero el nuevo cono monetario nace muerto porque el billete de 500 que es el de más alta denominación significa hoy 50 centavos de dólar que no alcanza para comprar un kilo de carne o un cartón de huevos, para absolutamente nada.

-Según el economista José Manuel Puentes entre 2018 y 2027 Venezuela acumula 90.000 millones de dólares en deuda, pero el 96% del ingreso del país proviene de la renta petrolera que, a pesar del aumento en el costo del barril, con respecto a niveles de producción van en caída ¿de no cambiar la política monetaria qué le espera al futuro del país?

-El Gobierno va a tener que requerir auxilio, que lo hace a escondidas. Hace un año y medio, aproximadamente, pidió 180 millones de dólares al Fondo Latinoamericano de Reserva (FLAR), de los cuales le otorgaron como 80. Hace una semana le pidió al FMI 500 millones de dólares. A finales de 2017 se aprobó por parte de la Asamblea Nacional Constituyente (ANC) la Ley del Arco Minero del Orinoco, lo que ha permitido que el Gobierno tenga ingresos del oro que se pueda vender a precios internacionales. Y no solo el oro, también bauxita, diamante. Quienes están operando esto son trasnacionales o empresas mixtas de origen iraní, rusos, chinos.

-Viendo el panorama actual de desabastecimiento, corrupción, inflación, control de precios, pobreza que también lo hubo en otros gobiernos como el de Jaime Lusinchi, Carlos Andrés Pérez que incluso, en este último mencionado, sucedió el Caracazo ¿por qué cree usted que actualmente no ha habido un estallido social?

-Lo que en ese momento, año 1989, se conoció como “el paquetazo”, bueno así lo titularon los periódicos, es lo que habría que aplicar cuando salga el Gobierno de Nicolás Maduro: levantar el control de cambio, el de precios, sincerar el precio de la gasolina y de los servicios públicos y privatizar las empresas que fueron estatizadas. Lo menciono porque en esa década de los 80 y 90 Venezuela disfrutaba de una calidad de vida de las mejores de Latinoamérica, entonces ese “paquetazo” fue una bofetada para la gente porque implicaba bajar ese ritmo de una manera brusca.

¿Por qué hoy no pasa a pesar de la hiperinflación?, porque ha sido progresivo, lo que ha hecho que la personas se vayan acostumbrando poco a poco. También hay una generación que nació en chavismo con una visión de país totalmente distinta que la de la clase profesional u obrera de esos años.

-Si comparamos el socialismo aplicado en Venezuela con otros de la región ¿por qué este ha tenido consecuencias tan desfavorables para la población?

-Yo tengo una teoría loca al respecto, el expresidente Hugo Chávez tuvo acercamientos con Fidel en algún momento para seguir su arquetipo y se habla que en Yare leyó algunos libros del tema socialista, pero Nicolás Maduro estuvo en las filas castristas por cuatro años recibiendo formación marxista-leninista sobre ese modelo. Evo aconsejó a Chávez que aplicara el prototipo en todo menos en lo económico, pero él nunca escuchó, tanto al punto que el boliviano se lo reprochó muchas veces.

Argentina tuvo a los Kirchner que casi destruyen la economía, no se les permitió. En Chile hubo socialismo con el primer Gobierno de Bachelet, ya con el segundo no, sin embargo no tocaron esa área. Rusia es izquierdista, pero hay un capitalismo de Estado. China se dio cuenta que no es el camino y doblaron el timón.

En mi teoría conspirativa que señalé, pienso que a Chávez lo mataron los Castro para poder colocar a Nicolás Maduro en el poder e instaurar en Venezuela un comunismo idéntico al de Cuba.

-Históricamente se tiene información de que solo han existido 52 hiperinflaciones en el mundo con un promedio de duración entre 11 y 19 meses, en Venezuela tenemos desde octubre en este proceso ¿cuánto tiempo más cree usted que pueda durar?

-El caso de la Unión Soviética con hiperinflación de 2.400%. Argentina; Perú y Brasil que no pasaron de 7.000%. Excepto Zimbabue, revisas y esos antecedentes son nada comparado a lo que se vive en el país. La mayoría de las hiperinflaciones han durado un año y finalizan porque el Gobierno cae por golpe de estado, guerra civil, derrocamiento. Venezuela no pude mirarse con esa óptica de doce meses, porque no hay una oposición que lidere. Pienso que puede durar 24 meses.

-¿Cuál cree que sea el fin del socialismo del siglo XXI?

-Me manejo en dos vertientes. Después del 20 de mayo de ganar Maduro va a venir retiro de embajadores, cierre de fronteras, entre otros. No obstante eso no va a ser que entregue el poder porque como ya mencioné Maduro viene con la receta de Cuba y ellos han logrado sobrevivir más de cincuenta años, tienen toda esas aristas cubiertas, incluso lo que creemos que no puede pasar, allá ya saben cómo resolverlo. Esa presión internacional va a derivar en dos cosas: una guerra civil, como sucedió en España con Franco o una invasión militar conjunta.

-¿Cómo se puede recuperar la economía de Venezuela?

Claramente cambiar el modelo económico y por tal el modelo político. Habría que emigrar de una economía comunista a una de social mercado, en la cual la oferta supera la demanda. Venezuela hoy es una economía de demanda, a mayor demanda con poca oferta y escasez los precios suben. En el mundo entero las economías son de oferta, las empresa compiten entre sí por precio y calidad y se autorregulan.

Lo segundo, restaurar la seguridad jurídica que si compro una finca, una casa, un terreno pueda operar en Venezuela. Tercero, la repatriación de capitales. Lo siguiente, levantar el control de cambio, levantar el control de precios, devolver la autonomía al Banco Central de Venezuela, diversificar el aparato productivo, recuperar la industria petrolera, bajar el exceso de liquidez monetaria y disminuir el déficit fiscal. Ir al FMI, al FLAR, a los diferentes organismos multilaterales que existen y pedir auxilio.

-¿Qué mensaje alentador le puede brindar a los venezolanos regados en el mundo y a los que aún están en el país?

-Para quienes se han ido deben capitalizar muchas cosas: experiencia, aprender cómo son las economías de mercado, de la cultura y de la excelencia de otras naciones, lo que es respetar desde el rayado público hasta los ciudadanos, practicar un lenguaje mejor, todo lo que el mundo desarrollado te enseña que hoy no sucede en Venezuela para que cuando regresen den el ejemplo.

Para los que se quedan hay tres claves: reinventarse, nadie que devengue un salario mínimo va a poder soportar la crisis. Buscar generar ingresos en divisas, en el caso de una empresa intentar exportar, si es una persona natural producir dólares, euros o pesos. Hacer presupuestos y reunirse periódicamente para tomar estrategias distintas.

Ante la adversidad hay que crecer y ser grande porque las crisis son sinónimo de oportunidad en la mayoría de las culturas del mundo. Mientras hay gente llorando, otros están haciendo pañuelos para venderlos, uno decide de qué parte debe estar.